Mi padre me ha dicho que el otro día vio todas las fotos de mi galería, como él la llama. Vamos, que abrió una y al final pasó todas las páginas, hasta ver las ochocientas fotos que tengo subidas a flickr. "Tienes un par que no están mal", me dice. Sonrío mucho y le doy las gracias.

Esta mañana, mi colcha ha desplegado un hilo amarillo, como toda ella, y creo que estaba intentando decirme algo. Se trata de un colchagrama, estoy segura. Seguiré indagando. La dejaré caer para observar las formas que adopta, y buscaré significados, en mi cama.

Colchagrama

Y después de algo menos de un año, me he dado cuenta de que hay una planta en la ventana de la cocina, claramente muerta. Como mis margaritas. Pero esta planta se ha muerto dejando una ironía. A veces se está muerto y a la vez se está vivo. O a lo mejor, es sólo un descuido, mío, que no sé cuidar plantas y mucho menos sé tirarlas a la basura.

Paradoja

Quizá es mejor que deje de leer entre líneas, cuando ni siquiera hay palabras; apenas un hilo doblado en forma de globo y una planta cadáver. Puede que sea mejor que me limite a entender las cosas simples, como la manera que tiene mi padre de decirme que le gustan mis fotos.