Que por qué me levanto una hora antes de lo necesario cuando estoy muerta de sueño, no tengo ni idea. La casa, la calle, están en completo silencio. Anoche, mis vecinos, eran el ruido. Pero caí. Después de leer un rato este librito, al que me dejan doblar esquinas y meter papelitos si lo veo necesario. Ojo, no confundir a Murakami con Murakami. Deben ser primos. Pero realmente, nada que ver.

—Ryu, eres un tío extraño, lo siento por ti, hasta cuando cierras los ojos tratas de ver cosas flotando. No sé muy bien cómo decirlo, pero si estás de verdad divirtiéndote, no tienes por qué pensar y buscar más cosas ¿no tengo razón? Siempre estás intentando ver algo más y tomar notas, como un estudiante haciendo una investigación ¿no? O como un niño pequeño. En realidad eres como un niño. Cuando eres niño quieres verlo todo ¿no? Los bebés miran directamente a los ojos a las personas que no conocen y ríen o lloran, pero intenta ahora mirar directamente a la gente a los ojos, te volverás majareta antes de que te des cuenta. Sólo inténtalo, trata de mirar directamente a los ojos de la gente que te cruzas, empezarán a saltársete los tornillos muy pronto, Ryu, no deberías miras las cosas como un bebé.

Ryu Murakami , Azul casi transparente

Y leo esto y digo...

Mira tú.

Entiendo lo que me da la gana o no entiendo nada, pero me gusta, lo releo y me vuelve a gustar, y así hasta que llega la hora de la ducha, el café, huevos revueltos quizá, que el york lo he aniquilado justo antes de escribir esto, y por alguna razón que desconozco, hoy, tengo hambre. Voy a ver qué pasa si miro directamente a los ojos.