Pues estrenando look y vestido de restos de temporada de H&M, me voy en un rato a cenar a casa de Lucía, que celebramos (sí,sí,sí) que se va de la tienda. La voy a echar de menos, este año, que se va de giras y bolos. A hacer de Mina en un Drácula en inglés. Me alegro muchísimo por ella. Muchísimo. Y cuando venga a Madrid a actuar, pienso estar en primera fila. Me voy, ahora, con una carrera que nunca llega a la meta en la pierna izquierda y unas chanclas. El vestido es como un mantel de picnic turquesa. En otro orden de cosas, mi madre me llamó preguntando si había leído tal libro, uno que se llama precisamente "La ladrona de libros", creo que ha dicho, que me lo quería regalar por mi santo. Mi padre me llamó avisándome de que salía esta noche en una radio de Madrid, en una entrevista telefónica sobre turismo activo. No le podré oír, ni grabar, pero estará en el aire. Mi hermano me llamó para que le hiciera un trabajo a una amiga, con unos vídeos, para sacarme un dinerito extra. Me dejarán hacerlo en la ofi, el lunes. Así que entre vestidos de cuadros, vídeos freelance, llamadas de parientes y despedidas, recojo un poco mi cuarto, empaqueto mis ganas, y salgo a la calle.