Hace tiempo que quería escribir algo más que lo que escribí en su día, sobre la serie-peli. Aquel día colgué el trailer y, como la mayoría de las veces que cuelgo algo así, se quedó en nada. Pero quiero hacer justicia, ahora, con la calma. He pasado días difíciles y voy saliendo. Nada que no le haya pasado ya a muchas personas antes que a mí, nada que no cure el tiempo y esas cosas que se dicen siempre. Nada de lo que no vaya a salir. Pero no voy a hablar aquí de eso. He venido a hablar de una puta obra de arte.

Mario escribe muy bien. Siempre lo ha hecho. Cuando nos conocimos, creo que fue uno de mis primeros catalizadores para querer escribir. Trasteé con el formato guión pero me he ido yendo por peteneras. Mario escribe guiones. Unos mejores que otros, claro. Pero éste, es la leche. Es armónico, tierno, inteligente, elocuente, redondo. Los personajes están perfectamente trazados, y eso es complicado, son ellos de principio a fin, evolucionan lo que necesitan y se hablan los unos a los otros como debe ser. No, como debe ser no. Se hablan de puta madre. Después de unos años el bueno de Mario decidió rodarlo. Yo no estuve en el rodaje, estaba en Vejer con la familia, las cervezas, el mar, los porros. Pero he estado a su lado en el proceso de edición. Ha sido el mejor trabajo en el que he participado en mi vida. Ver cómo poco a poco se van formando escenas, comprobar como fluye, superar obstáculos técnicos, sentir la historia mía, que se me salten las lágrimas al ver una escena recién montada, no por el trabajo, sino por la historia. Porque es emocionante. Es una historia sencilla y emocionante. Como me gustaría que fuera todo. Simple pero que apasione. Y cuando veo la peli terminada, o el trailer, o simplemente me acuerdo de lo que ya he visto mil veces, pienso en lo orgullosa que estoy de él. Y de todos los actores, y de todo el equipo. Pero permitidme (los actores, el equipo) que me sienta orgullosa de él. Por haber sacado de la nada una historia que me engancha, me conmueve y me emociona.

Los planes para este engendro son variados, que si noséquién conoce a noséquéotro, que si proyecciones, que si televisiones, que si arcos de trama, que si temporadas. Puede ser una serie y puede ser una peli. Puede ser una peli. Mario ha hecho una película. Todos la hemos hecho, y todos hemos hecho un grandísimo trabajo. Yo espero que la gente sepa ver lo que yo veo, y aunque se pueda pensar que mi visión en subjetiva, no lo es. Aunque Mario sea uno de los pilares en mi vida desde hace años, eso no influye. Es una buena película. De las que hace tiempo que no se ven en el cine español. Sin pretensiones, sincera y divertida. Con una factura casi perfecta. Con colores muy bonitos. Con un uso de la música excepcional (el tío es un artista en esto). Me deshago en halagos. Lo sé. Pero joder, no todos los días me pasa algo así. No todos los días me veo metida en algo grande, algo en lo que veo futuro, algo que, en definitiva, espero que nos haga millonarios. Me siento privilegiada, por haber sido la novia de alguien como Mario durante siete años, y porque a día de hoy sigue siendo mi mejor amigo. Ya estaba orgullosa de él cuando me mandaba guiones que no iban a ninguna parte, los coleccionaba en disketes (qué tiempos) y los releía. Ya he estado orgullosa de él todo este tiempo, por su forma de hacer las cosas. Por su forma de ser. Ahora sólo me gustaría que el mundo supiera valorarlo.

He dicho.

Y para los perezosos, de nuevo el trailer, que no se diga:

Toma sello al canto, nunca más merecido que ahora.

:)