En el acto
Yo iba a comer ahora. Y eso he hecho. Pero tengo un post en la punta de la lengua. Uno de esos con cosas mezcladas, con cosas que no sé si decir y al final, con tanta tontería, acabo diciendo. Me acaba de llegar un mensaje del croata que sólo pone "embarcaíto". Ya va rumbo Vejer, de nuevo. Y apunté anoche muchas cosas en el cuaderno, pero no le hacen justicia. Que si los cinco tipos de hongos, que si son morados o negruzcos, que hacían pruebas con un gallo, que si se le cae el pico, malo, pero si sale corriendo y chillando, ancha es Castilla. Y luego el concepto de terra-byte y el tejido humano, mucha información, toda la del mundo, niños sin extremidades, lo sórdido, miles de palabras que apenas puedo cazar. Con un telescopio, o mejor, un microscopio, se ve la gota que colmó el vaso, con un margen muy alto de error, y después de un viaje semanal, y veinticinco años, cierra el ciclo, y se le ve contento. El concierto de David Sylvian, donde empezó todo. Volviendo a la tierra, iban los dos, entonces. Y la música suena y te da tiempo a pensar en muchas cosas, porque no te incumbe, y al mismo tiempo te implica, pero lo justo. La voz es un instrumento más, dulce, pero tú estás allí para otra cosa. Todos se merecen ser felices. Mucho. Tengo mil ideas grandiosas (o que a mí me lo parecen) que se borran automáticamente con la primera palmada. Pero no importa, ¿sabes? porque las tuve durante hora y media y me sentí bien. Tampoco puedo apuntarlo todo. Ni debo. Son ideas mosquito. Te pican, hasta que les haces una cruz, y ya no escuece. El teatro tiene buena acústica para las cabezas. Todos los bares en los que entramos tienen espejos en las paredes.
Conoce a Lucía. Ella me regala una rosa y él me la estampa en la cabeza, y tengo dos bolsillos llenos de pétalos rojos. Mucha cerveza. Lucía se emborracha un poco. El croata me consuela a su manera, hablando de tener familia y de follar. Su punto de vista. Me regala un piolín sobre una torre. Hablamos con uno que cumple años, que me dice que antes de conocerme ya volaba, y de alguna manera, eso me conmueve. Y al día siguiente nos encontramos bebiendo una botella muy cara de vino, que por poco no pagamos, pero nos faltó una esquina por doblar. Y ese vino tiene cuerpo, pero no lo digo en plan entendida, sino porque lo bebes y tu cuerpo se multiplica, pesa, y dormimos luego una siesta descomunal después de una película, y vuelta a empezar. El vino era murciano, del año 2003. Cuando vamos a dormir él se queda devorando todo lo que pilla en la estantería, consumiendo las zurrapillas que me quedan (aunque yo esa palabra es de las que seseo: "surrapa", y de las que empleo como me viene en gana, como ahora), y cada vez que miro la torre de libros es más alta, y luego me los comenta. Me cuenta todo el tiempo cosas, historias, me habla de uno que se proclamó rey de los plátanos cuando éstos eran un lujo, y del movimiento "Menos basura y más flores", y de la limpieza de áticos y sótanos de las ciudades. De su verdadera vocación de anticuario, y yo enterándome ahora. Y lo que más me gusta, cuando me cuenta el día más feliz de su vida, porque lo entiendo. Me habla con nombres propios de personas, ciudades, eventos, años. Y a mí me parece que soy más culta, de lo suyo, cuando le doy un abrazo y me dice que no me pierda, yo tampoco.

25 oct 2007 | 04:14 PM
a mi tu croata siempre me gustó mucho. gracias por tu abrazo. me ha llegado
25 oct 2007 | 07:36 PM
Tu croata mola. Y tiene pinta de buen tío.
25 oct 2007 | 09:44 PM
A mi también me gusta este post, aunque este escrito en croata.
Mil besos.
Preciosa.
25 oct 2007 | 11:02 PM
Ohhh, mierda de curro, yo quería estar allí con vosotros!
Besos guapísisisisisma!!
25 oct 2007 | 11:47 PM
:)
26 oct 2007 | 12:04 AM
Con gente así da gusto, y más si hay de por medio un vino de esos con cuerpo, o de los que despiertan el cuerpo, o lo agitan, o lo que sea que hacen pero que sienta tan bien :)
bicos
26 oct 2007 | 12:11 AM
Eso es, desco, los buenos vinos y la buena gente.
De toda la vida.