Quería usar la palabra simposio cuanto antes. Al final, no hay manera, creo. También quería usar la palabra erudito. Tampoco sale. Pero hoy he tenido una buena mañana de martes. No ir a currar por la mañana es lo que tiene. Me levanto a la hora indicada, desayuno galletas, me sale el clásico grano de galletas, fumo menos (o nada, maldita garganta), hablo, leo, oigo música y la comparto. Me sienta tremendamente bien. Luego los recaditos. No estaba listo lo que quería recoger (un gran oh, hasta que pueda volver el jueves) pero en su lugar me llevo una torre de 100 dvds ("hemos bajado los precios" me dice el tío como toda justificación a su exceso) porque ya no hay de menos cantidad. Voy a la farmacia y me preguntan si quiero el angileptol de menta o de miel. Le digo que juraría que no sabe ni a una cosa ni a la otra, pero que los verdes son los míos. De menta, supongo. La menta más sutil del universo. Y luego respondo a una pregunta que me rondaba la cabeza desde hace un mes. Y es que la peluquería de abajo ya no es la peluquería de abajo, sino otra peluquería, sin nombre de momento, otro rollo, otra gente, espejos más grandes. Es la peluquería de abajo, versión 2.1. El estanco, sin embargo, sigue mostrando cosas absurdas en su escaparate, como bolis bic enfadados o tarjetas pretenciosas en verde, rojo, dorado. El estanquero siempre me ha caído bien (el que está por encima del que me bendice siempre por todas las vírgenes y los santos que puede recordar, todomuyseguidocasisinrespirar; ése simplemente me pone nerviosa). Me cae bien el estanquero, a pesar de que lleve siempre esos jerseys tan horribles y de que nunca me sorprenda.

Total, que me voy a la compra y me siento caprichosa. El cacharro ese de tomate natural rayado me hace pensar en tostadas antes de subir a Vejer, en la venta aquella, de Zahora. Cuando el café entraba calentito y hacíamos rayas con el cuchillo en el pan, para que el aceite las repasara. Me hablan de mezclar queso de cabra con sobrasada pero me parece demasiado. Me hablan de familia y de soledad y me veo en el medio, en equilibrio. "Es que tú te lo montas muy bien", dicen. Compro canónigos, o tréboles, hojitas verde oscuro. Compro york, sí, pero menos de lo que suelo comprar. Luego, en la frutería del mercado (una de tantas), la señora rubia me inspira confianza, me da un kilo de mandarinas ("Sí, han salido buenas" pero claro, ella qué me va a decir), y le regalo los centimillos. Compro en los chinos (cada vez con más bolsas) un molde pequeño para mi pequeño horno, para poder entrenar de nuevo. Subo, las mandarinas están de muerte, me como dos seguidas; a veces comer mandarinas te da la clave. Tengo que fregar los platos y el puerro parece que se puede salvar, después de más de una semana. Hoy haré una de arroz marinero (berberechos y quizá gambitas), con puerro. Miro desde lejos los arbustos de la acera de enfrente, esos que tienen como microtomatitos, que me recuerdan a mi infancia. Veo las cosas que no cambian y las cosas que sí lo hacen. Me veo en el espejo de la droguería abandonada de abajo, de reojo, y pienso que sí, que me gusta mi nueva versión, para qué nos vamos a engañar. Estos vaqueros me quedan de puta madre.

Y hablando de cambios y de buen rollo, la canción del día es sin duda, ésta (todo el mundo a mover los pies):

Wilco - A Shot in the Arm

The ashtray says
You were up all night
When you went to bed
With your darkest mind
Your pillow wept
And covered your eyes
And you finally slept
While the sun caught fire

You've changed

We fell in love
In the key of C
We walked along
Down by the sea
You followed me down
The neck to D
And fell again
Into the sea

You changed
Oh, you've changed

Maybe all I need is a shot in the arm
Maybe all I need is a shot in the arm
Maybe all I need is a shot in the arm
Maybe all I need is a shot in the arm
Maybe all I need is a shot in the arm
Maybe all I need is a shot in the arm

Maybe all I need is a shot in the arm
Something in my veins bloodier than blood
Something in my veins bloodier than blood
Something in my veins bloodier than blood
Something in my veins bloodier than blood

The ashtray says
You were up all night
When you went to bed
With your darkest mind

You changed
Oh, you've changed

What you once were isnt what you want to be any more
What you once were isnt what you want to be any more
What you once were isnt what you want to be any more
What you once were isnt what you want to be any more
What you once were isnt what you want to be any more