- He decidido que no tengo que hacerte de niñera.
- ¿Me vas a dejar sola?
- No, tonta.
- ¿Entonces?
- Entonces es que no necesitas niñera, ni yo quiero serlo. Somos amigas y queremos pasar mucho tiempo juntas. Somos mujeronas. Nada de rescates y auxilios.
- ¿Has dicho mujeronas?
- Sí, ¿no te gusta o qué?
- Sí, claro que me gusta. Me gusta mucho.