El circo
—Es el circo —gritó.
En vez de ir al castaño, el coronel Aureliano Buendía fue también a la puerta de la calle y se mezcló con los curiosos que contemplaban el desfile. Vio una mujer vestida de oro en el cogote de un elefante. Vio un dromedario triste. Vio un oso vestido de holandesa que marcaba el compás de la música con un cucharón y una cacerola. Vio los payasos haciendo maromas en la cola del desfile, y le vio otra vez la cara a su soledad miserable cuando todo acabó de pasar, y no quedó sino el luminoso espacio en la calle, y el aire lleno de hormigas voladoras, y unos cuantos curiosos asomados al precipicio de la incertidumbre. Entonces fue al castaño, pensando en el circo, y mientras orinaba trató de seguir pensando en el circo, pero ya no encontró el recuerdo. Metió la cabeza entre los hombros, como un pollito, y se quedó inmóvil con la frente apoyada en el tronco del castaño. La familia no se enteró hasta el día siguiente, a las once de la mañana, cuando Santa Sofía de la Piedad fue a retirar la basura en el traspatio y le llamó la atención que estuvieran bajando los gallinazos.Gabriel García Márquez, Cien años de soledad
(toma ya)

2 dic 2007 | 02:12 PM
el día de Sant Jordi le compre a nona una edición de bolsillo, y me he quedado con ganas de leerlo, asi que una compra más para estas navidades.
un beso chicha, que en breve me tienes ahi, uep
2 dic 2007 | 02:13 PM
uep!
3 dic 2007 | 03:50 PM
Es sin duda el libro más hermoso que he leído nunca. Cada año vuelvo a releerlo, y cada vez me sorprendo a mi misma descubriendo nuevas cosas, nuevos detalles, en una historia repleta de tantas y tantas historias. Es la vida misma contada desde la fabulación y la magia. Es la vida. Adoro a Gabriel García Márquez. Nadie escribe como él. Siempre encuentra las palabras exactas para describir cada estado de ánimo, cada vivencia, cada sensación, cada sentimiento. Creo que es el hombre más sabio que hay, o al menos que yo haya leído. Menuda obra maestra es este libro. Besos
3 dic 2007 | 04:20 PM
Es una verdadera obra maestra. Cualquier referencia a los Buendía me hace sonreir al recordar lo que me hizo sentir la primera vez que lo leí. Me fascinó. Entonces estaba en una época rara de millones de historias en la cabeza y me ayudó muchísimo.