Contra todo pronóstico y comentario graciosete, esta vez no me enamoré de ninguno de los que pisaron el escenario. Pero qué bien me lo pasé. Al otro lado del escenario haciendo fotos, uno de mis contactos de flickr, qué cosas. Joseph Arthur & The Lonely Astronauts (a quienes no tenía el placer de haber oído) molaron mucho, con esa bajista de pelos en sobaco guapita de cara y esa guitarrista que era Daryl Hannah en Blade Runner, y el batería que parecía un patriarca gitano y el de los ruiditos y los teclados, muy majos todos. La voz de Arthur me pareció interesante, como su nariz. Pero yo no estaba ahí para verles a ellos (aunque estuvo muy bien, me repito). Yo estaba allí para oír la música de estos tipos (y de los que no salen en la foto):

Use it

Lástima que no estuviera la otra cantante (que tiene ese nombre tan chulo), pero el repertorio fue acertadísimo y bailongo (aunque no tocaron la mía a pesar de que yo gritara "¡tocad la que me mola a mí!", para no poner en evidencia mi inglés). Mucho uuuuuuh y mucho nanananana y mucho buen rollo. Y sí que cantaron la del trailer de "Desde Entonces", para deleite de Mario. Y el cantante tenía frenillo al hablar (y al cantar, claro), todo lo pelirrojo que es. Y claro, como viene siendo tradición ya, me compré una camiseta muy chula que aún no he estrenado pero que está al caer.

Y había más cosas de las que hablar, como de las nuevas lecciones de sabiduría y elocuencia de Lucía, o la putada que va a ser currar el sábado y el domingo (se suponía que el sábado era festivo, mierdadevida), o el vino, o las presiones simpáticas, o los bebés coyote, o las tomaduras de pelo, o lo de que ya le tengo echado el ojo al tinte rojo que le voy a aplicar a mi cabellera después de navidad. Pero supongo que este post se acaba aquí y todo lo demás me lo quedo. Y qué pedazo de arroz con merluza, champiñones y ajetes me acabo de marcar. Ea.