Tan pronto tienes hambre y tan pronto la tripa hinchada. Te arropas y de desarropas. Sudando y tiritando. Tienes sueño y luego ganas, con ojos muy abiertos. Y así con todo. Tiras la manta al suelo para volverla a recoger. Decides, sopesas, verbalizas y todo suena distinto a como retumba en tu cabeza. Consecuencia. Continente. Conseguido. O quizá sean los motivos. El relleno. Las frases por terminar. Procuraré ir de puntillas. Despacito.