Que necesito dormir no es ningún secreto. Que sonrío quizá bajo los efectos de la última copa o quizá solamente porque tengo motivos, es algo que salta a la vista. Escribir a estas horas y en estas circunstancias no me beneficia. Pero vengo aquí a decirlo. Misión cumplida.

Escrito no sé a qué hora de qué madrugada, al volver a casa.
A saber.