—Menos mal que mañana vuelvo a trabajar también por la mañana.
—¿Y eso?
—Cuando tengo las mañanas libres entro en una espiral de pereza y autodestrucción. Todas las noches planeo las miles de cosas que voy a hacer para aprovechar las horas y todas las mañanas vuelvo a ducharme a las dos de la tarde. Ayer, por ejemplo, iba a limpiar el baño a fondo y también iba a hacer algunas gestiones, bajar a comprar no sé qué, mirar no sé cuánto. Al final, le di un poco a la escoba y me dediqué a perder el tiempo autocompadeciéndome.
—Me pasa igual, debe venir de familia.
—Hoy he conseguido limpiar el baño, por fin. Pero si tengo una mañana libre más, me explotará la cabeza.
« Son los padres | Inicio | Monísima »
6 comentarios
Escribe un comentario
« Son los padres | Inicio | Monísima »

8 ene 2008 | 11:40 AM
Tú buscas nuevos retos y yo sigo buscando un pornochacho. Pero la cosa está complicada...
8 ene 2008 | 11:46 AM
Si encuentras pornochacho, mándame uno.
9 ene 2008 | 01:02 PM
Yo soy muy hacendoso... ejem.
9 ene 2008 | 03:24 PM
Dios!! Igual que yo!! Llevo tres mañanas diciendo que voy a llevar a Kiwi al veterinario y no lo consigo!! Cuando no me duermo, me dan las doce y media mirando por la ventana y tomando café, y si no, pues cualquier otra cosa... Boicot a las mañanas y a los domingos ya!
9 ene 2008 | 05:45 PM
Esa historia me suena...
Me gustan las mañanas, lo que no me gusta es que no sé aprovecharlas. Necesito fuerza de voluntaaaaad!!
10 ene 2008 | 02:59 PM
Ya vuelvo a currar en todos lados, eso significa que puedo pasar a mi deporte favorito: quejarme de que no tengo tiempo de nada.
:P