Hoy sólo tengo que hacer desaparecer un par de campos y eliminar a un soldador que se empeña en esconderse detrás de una ventana.

Un viernes muy normal, vamos.

Este fin de semana tengo que volver a dividirlo todo por dos, esconder los zapatos, llenar maletas para no viajar a ningún sitio. Divertirme. Rellenar huecos. Dar algún que otro salto mental, quizá. O no. Aprovecharme. Dormir, claro.

Intentarlo todo.