Hoy me han dicho que parezco holandesa con este color de pelo, y que me sienta bien. He estado toda la mañana creando cabecitas pixeladas que me han hecho reír. Luego me he comido un solomillo de cerdo entero, con cous cous. No era muy grande, sólo lo suficiente. Luego tenía tanto frío que he abierto el grifo de agua caliente y he puesto mis manos debajo hasta que he sentido el cosquilleo de un ejército de hormigas caloríficas nerviosas. Podría ir al cine esta noche, a ver la de los Coen. Voy sopesando lo de los cursos, y como siempre, cada cinco minutos cambio de opinión. Me quedan dos capítulos para terminar una serie, por completo. Tengo un amigo que se deja los dos últimos de las series que le gustan mucho, para evitar que se acaben. Yo no puedo detenerlo, están en mitad del Apocalipsis. Y hay un malo tremendo que es sacerdote, y un montón de niñas con armas. El morado claro y el azul eléctrico combinan a la perfección. Y todo esto, que tan poco tiene que ver con nada, es lo que yo llamo un porquesí.