La mujer gato
Se está muriendo. Lo sé por la expresión de sus ojos amarillos. Las líneas atigradas de su pelo ya no se tuercen como locas. Mantiene la boca pequeña, aguja e hilo, fruncida como de enfado. Se apoya con aire resignado, si es que el aire se resigna alguna vez; y nos mira grande, muy grande. Nos mira desde su amarillo grande, océanos de témpera seca, que ya no sueltan una gota. Nos mira a todos porque puede, está por encima. Sus dedos se alargan tanto que parecen garras. Se mueve sigilosa, sin cambiar de posición, pero se le nota en el cruzar de brazos.Quieta, podría decirse que al acecho, agarrándose al suelo con sus pies planos.

12 mar 2008 | 10:09 AM
océanos de témpera seca...
12 mar 2008 | 10:34 AM
me acabas de dejar preciosamente tristísima. esto no se hace.
12 mar 2008 | 12:44 PM
laluz, sí, reseca, seca y reseca.
mimala, no era mi intención ponerte triste...
besitos
12 mar 2008 | 02:34 PM
no... pobrecita... snif... me puse triste....
12 mar 2008 | 04:51 PM
Un abrazo... Besos
12 mar 2008 | 10:00 PM
los gatos nunca me han inspirado confianza, son extraños y demasiado silenciosos y andan agazapados por los rincones. Prefiero mis cerdos.
13 mar 2008 | 09:26 AM
La Pitu mira desde su atalaya del sillón y sonríe...
Oye, Miss Calamar, he intentado ponerme en contacto contigo para ir a la exposición. Escríbeme cuando puedas, porfa.
Besos.
13 mar 2008 | 10:20 AM
:)
Polidori! dónde me estás escribiendo?
Te mando ahora un mail al contacto de tu blog.
besitos a todos