Las aceitunas a pares, las tostas de dos colores (dos, uno y dos), la retirada; esta vez; a tiempo. Hay cosas que es mejor seguir, estirar, dejarlas fluir; y a veces es mejor parar. Lo malo es cuando te equivocas y lo haces al revés. Sigo escuchando (eso implica continuidad y seguramente futuro) música como si fuera nueva, se me aceleran los oídos y luego pum, todo el mundo al suelo. Me río a carcajadas, últimamente, como si tuviera la boca llena de agua. Me río agua, estos días. Voy a batir mi propio récord y me voy a ir a la cama en el menor tiempo posible. Mi espalda se declara en huelga y a mi cabeza la voy a calmar a base de letras, que es como mejor se lo pasa. Me han regalado un huevo de Pascua. Ahá, y qué tal. Pues muy bien, gracias. Menos mal que me quedan millones de cosas por las que acumular ganas. Colgaría un vídeo pero la cuenta atrás va una hora por detrás de mi posición horizontal. Buenas noches. Esta vez no estoy borracha.