Eso mismo. Hola. Debería ir al fisio, o al médico, pero me voy a limitar a ir al mercado a por algo bueno de comer. Algo normal. Como si fuera normal yo, y todo esto. Pasaré por la farmacia y procuraré estar tranquila de aquí al miércoles. No voy al médico porque mi verdadero y más eficaz antídoto llegará el miércoles noche, al llegar a casa: mi madre. Y luego, el jueves, al subir la primera cuesta y respirar. Soy una chunga. Quizá deba salirme de la partida durante unos días, no jugar, quedarme resguardada y con la mente en blanco. Esta vez no lo he visto venir, y me ha explotado. Pero también es verdad que esta vez soy más grande y con más aplicaciones que la primera vez, y eso me hace sentir más segura. Mentapoleo y tila en un combo de infusiones, valerianas y caminar pasito a pasito, hasta que llegue a la meta. Necesito unas vacaciones, más allá de los cuatro días de semana santa. Vacaciones de espíritu. Me pido ser cascarón de huevo.