Fresquita
Lucía, clara y luminosa como esos hielos. Ayer por la tarde compartimos juntas un regalo. Y luego volvimos a hablar intenso, sincero, empapado de cosas pasadas y sobre todo de futuro. Cosas bonitas. Estar bien. Ataques de risa que se transforman en llanto. Acunar a la tierra, no tenemos la culpa, no. O un poco sí, pero qué complicado es sólo pensarlo. Que todo el mundo esté bien, estupendamente. Los colchoncitos, tú el mío y yo el tuyo. Las dicotomías de lo más absurdo y pequeño a lo más grande y crucial. Círculos de tiza que te encierran. Pena. Dónde meto mi penita. Dónde la meto. La sopa de la patata frustrada y la cebolla rabiosa, entre otras cosas. Difícil de digerir, pero al final, todo pasa. De cuándo pasamos los duros golpes, de cómo lloramos las penas, de la proyección hacia fuera y de la realidad de dentro. De lo que aún escuece. Y aquí nos curamos nosotras, sí. Dar giros con todo el cuerpo, regadas de agua. Positivas. Nos lo merecemos, Lucía, nos lo merecemos.


29 jun 2008 | 04:24 PM
Bonito post.
sin groserias, ni malas intenciones ni segundas ni nada: queda tal asi, un bonito post.-
29 jun 2008 | 06:56 PM
Si, bonita, Ay
nos lo merecemos,
yo creo que si
siempre lo digo...
Gracias amor
30 jun 2008 | 12:18 AM
Pues claro que os lo merecéis, joder. Besos cerveceros pa las dos (con algo de hipo, sorry).
4 jul 2008 | 01:02 PM
Coincidiendo con Ignacio, bonito post, parece tan sincero que hasta me has convencido a mí que es la primera vez que entro aquí; seguro que os lo merecéis.
1 saludo =)