- ¿Sabes? A veces creo que no estoy en la tierra. A ver si me explico. Hay veces, en las que mucha gente pregunta por mí, y yo apenas hablo con más de dos personas al día, y además cuando hablo no digo apenas nada... entonces me doy cuenta de que necesito que alguien me coja de los pies y me pose, para sentir la tierra, porque hay días que estoy a un metro, sin que eso signifique sentirme especialmente viva, ni voladora, ni superior...

- (...)

- Creo que alguien le ha echado algo a mi té.

- No, si creo que te entiendo. Yo este fin de semana te cojo los pies. Y te pego unas suelas de cemento.

- Gracias.