Fobia a las extremidades
Puedo odiar a una persona sin conocerla de nada, sólo porque se sienta a mi lado y curiosea lo que leo. Puedo odiar a una persona porque se queda dormida con desfachatez, invadiendo todo mi espacio, profanando el templo que es para mí viajar, llenándolo todo de codos, frentes oscuras, rodillas y chaquetones de piel.
Puedo odiar a una niña que se transforma en rata chillona inmisericorde, aunque ese odio me dura menos porque ella no debe ser consciente del infierno que genera. Odio entonces un rato a sus padres y pienso en cómo seré yo cuando alguna vez tenga hijos, si es que eso ocurre. Pienso en mí como madre, con ese peso, esa responsabilidad, ese poder. Entonces dejo de odiar tambien a los padres y subo la música para no escuchar los chirridos.
Pero sigo odiando el codo descarado, que sostiene la mano que sujeta la cabeza. Y odio esa rodilla, que se cree mi amante, con derecho a rozarse con la mía de esa manera tan familiar. Y me descubro doliéndome la mano y cansada y sin querer saber de nadie por muy respetuoso que sea.
En este preciso instante y desde que bajé de aquel avión de sillones viejos, lo pienso todo con más calma, y aunque al expresarlo pueda parecer que me trastorna, estoy tranquila. Lo pienso y lo siento todo sosegada, pero si me preguntas, muerdo.
(*) Me gustaría que quedara constancia de que esto lo escribo en un teclado donde las tildes no funcionan, de modo que después de escribir me dedico a buscar y copiarpegar vocales que sí la llevan de otros escritos para colocarlas aquí. Llámalo dedicación y entrega o llámalo estupidez y aburrimiento, como prefieras.

3 ene 2009 | 12:44 PM
ME PASA LO MISMO... DICEN QUE CADA SER HUMANO TIENE UN ESPACIO QUE NO SE DEBE TRASPASAR...
ADEMÁS, TODO LO QUE HAS ENUNCIADO ES SIMPLEMENTE FALTA DE EDUCACIÓN...
A MÍ LO QUE MÁS ME MOLESTA, ES LA COMÚN TENDENCIA EXPANSIONISTA DE ALGUNAS PERSONAS: SI TE RETIRAS UN CM, ÉL AVANZA OTRO... SI TE HUNDES EN TU RINCÓN, EL OCUPA TU LUGAR...
YO LO QUE HAGO ES QUE LES DEJO AVANZAR, Y LUEGO, CON LA PIERNA, LOS RETIRO DESCARADAMENTE A SU LUGAR...
HAY QUE DEJAR QUE SE PASEN PARA TEBNER RAZÓN...
QUÉ DECIR DEL RUIDO QUE ALGUOS HACEN PARA COMER Y HABLAR...?
3 ene 2009 | 01:07 PM
Directamente le dije a un tío en un autobús: "perdone, señor, pero se ha dormido encima de mi hombro". Y el colega, después de disculparse, cerró los ojos y volvió a usarme de almohada, con un par.
Joder. Cuanta rabia puede generar un desconocido, así, gratuitamente. A lo mejor, incluso es buena persona... pero todo se pierde con esa actitud.
Lo de las tildes, llámalo sentido de la ortografía y respeto por los que te leemos, que a veces duele la vista, según en qué páginas se mete una.
Gracias por el esfuerzo.
:-)))
3 ene 2009 | 02:51 PM
Tremendamente identificado!!
Recuerdo un monólogo de Gila que también lo describía muy bien.
Yo también soy más de odiar a los padres que al niño que berrea, pero con gusto estamparía la cara del niño contra la pared, susurrándole: "No te odio, pequeño. Esto no es nada personal..."
Un abrazo!
3 ene 2009 | 04:28 PM
Yo las llamo personas tartaletas. Porque en un viaje a París, 3 señoras que tenía delante me dieron el viaje hablando de que a ellas, cuando venían las visitas, les gustaba sobre todo preparar tartaletas...yo quería matarlas...no odiarlas, matarlas, sangre...
3 ene 2009 | 08:34 PM
No te preocupes. Lo de las tildes yo lo tildaría, nunca mejor dicho, de obsesión, pero también peco yo de ello (por qué mi móvil no me deja mandar sms con tildes...??)
Y lo de los niños... En el trabajo alguna vez me dan ganas de darles una bofetada, en serio. Pero después pienso como tú, y la bofetada me dan ganas de dársela a los padres (bueno, un cachete, no me vayan a tachar de maltratadora...Un cachete lo considero alguna vez necesario, no se puede razonar con un niño que berrea...) Y aun imaginándome, aunque remotamente, como madre insisto en el cachete a esos padres de niños "porculeros"
Un besito, guapa
3 ene 2009 | 10:53 PM
Pues eso, viajar en autobús es incómodo, en tren es costoso, en avión, largo y costoso.
Saludos,
Joaquín
4 ene 2009 | 12:47 PM
Qué jodía, al menos tú estás en Vejer...
Fuerza y honor.
5 ene 2009 | 04:05 PM
Me identifico contigo... detesto también eso. Lo detesto, lo detesto, lo detesto.
8 ene 2009 | 01:20 PM
Yo también odio que invadan mi espacio vital y auditivo en los viajes, pero luego recuerdo que soy de esas personas que gritan mucho sin darse cuenta, y que se duermen en el hombro del vecino, y que, a falta de libro propio, leen por encima del hombro ajeno. Y como odiarse a uno mismo es complicado, pues me lleno de espíritu feliz y/o me duermo (intentando que el cabezón se me caiga hacia el pasillo en vez de reposar en ese hombro tan aparentemente mullido del otro lado). Ay, qué vida ésta.
¡Un aplauso por las tildes!
;-)
9 ene 2009 | 04:14 PM
¿Alguna vez te dije que odio a la gente en general? Pero me he desenganchado, ya no uso transporte público, no salgo a la calle, y la gente ha empezado a respetar mi espacio.
Un beso chochi!